Urbanismo: una ciudad que protege, que refresca, que respeta sus barrios
Una medida propuesta por Printemps montpelliérain
Cero artificialización neta: fin al hormigonado, prioridad a la ciudad existente
La ciudad se asfixia: sobrecalentamiento, escorrentía, pérdida de naturaleza. Seguir artificializando el suelo agrava todo.
Medidas:
- Objetivo claro: cero artificialización neta durante el mandato.
- Prioridad a la renovación, transformación y rehabilitación (terrenos baldíos, solares vacíos, oficinas vacantes) en lugar de la expansión.
- Fin a los proyectos que destruyen suelos vivos y agravan la isla de calor.
Garantías: menos hormigón, más sobriedad en el uso del suelo; una ciudad más resiliente ante las olas de calor y las lluvias extremas.
Infraestructura verde y azul: conectar parques, jardines, cursos de agua, garrigas
La naturaleza está fragmentada: la vida silvestre retrocede, la biodiversidad colapsa, la ciudad pierde sus espacios de respiro.
Medidas:
- Construir una red verde y azul continua: corredores ecológicos, alineaciones de árboles, renaturalización de riberas.
- Proteger los pequeños espacios naturales cotidianos: plazas, jardines, terrenos baldíos de alto valor ecológico.
- Apoyar los huertos comunitarios y la vegetación (suelos vivos primero).
Garantías: más biodiversidad, más frescor, más bienestar; una ciudad más viva y más respirable.
Democracia urbanística: decidir con los vecinos, no contra ellos
Los proyectos llegan «ya hechos», la desconfianza crece y la ciudad se fractura.
Medidas:
- Consultas útiles: consejos de barrio equipados, talleres públicos, restituciones claras, calendario público.
- Transparencia: objetivos, impactos, alternativas, compromisos, seguimiento.
- Derecho de alerta ciudadana sobre proyectos que amenazan la salud, el clima o el entorno de vida.
Plan «Montpellier ciudad fresca»: árboles, sombra, des-impermeabilización
Las olas de calor se convierten en la norma: barrios minerales, poca sombra, suelos impermeables, noches inhabitables.
Medidas:
- Plan de cubierta arbórea: plantación masiva donde falta (calles, plazas, aparcamientos, entornos escolares).
- Des-impermeabilización: retirar asfalto, restaurar suelo vivo, zanjas de infiltración, pavimentos permeables.
- Multiplicar sombra e islas de frescor (sombreado, puntos de agua, materiales menos absorbentes del calor).
Garantías: menos sobrecalentamiento, más confort en el espacio público; menos escorrentía, más infiltración.
Normas urbanísticas anti-especulación: construir menos pero mejor
Demasiado a menudo, el urbanismo sigue la lógica de los promotores: volúmenes, densidades, precios, sin respetar los barrios, los vecinos ni el clima.
Medidas:
- Consulta obligatoria desde el principio: desde los primeros bocetos, con los vecinos y las asociaciones directamente afectadas.
- Una carta exigente: calidad arquitectónica, confort de verano, suelo en contacto directo, zonas verdes, gestión del agua, aparcamiento para bicicletas, mezcla social.
- Herramientas de la administración: tanteo, control del suelo, condiciones estrictas sobre el suelo público.
Renaturalizar los patios escolares y sus entornos
Patios sobrecalentados y minerales: riesgo sanitario, desigualdades, incomodidad cotidiana.
Medidas:
- Patios escolares transformados: árboles, suelos permeables, sombra, puntos de agua, juegos más naturales.
- Entornos escolares calmados: aceras continuas, cruces seguros, espacio público más «respirable».
Ciudad y metrópolis policéntrica y en red
Cuando todo se concentra en el mismo lugar, se depende del coche, se pierde tiempo y las desigualdades entre barrios se agravan.
Medidas:
- Un modelo claro: policentrismo en red a escala ciudad + metrópolis (varios centros, conectados entre sí).
- Reforzar las centralidades de barrio: salud, escuelas, deporte, cultura, alimentación, gestiones cotidianas.
- Conectar las centralidades entre sí: conexiones rápidas y legibles, no solo «todo hacia el centro».
- Requalificar los grandes ejes en bulevares urbanos: calmados, con sombra, seguros.