Figura mediática bien conocida por los habitantes de Montpellier, el humorista y videasta Rémi Gaillard anunció a principios de febrero su candidatura a las elecciones municipales de 2026. Siete años después de un primer intento que sorprendió al panorama político local, opta por volver a la arena electoral, con la ambición declarada de proponer una alternativa a los partidos tradicionales.
Un montpellierino con una trayectoria atípica
Nacido e instalado en Montpellier, Rémi Gaillard se dio a conocer a principios de los años 2000 por sus vídeos humorísticos difundidos en Internet, mezclando bromas, provocaciones y performances urbanas. Su éxito viral le permitió adquirir una notoriedad nacional e internacional, conservando al mismo tiempo un fuerte arraigo local.
Con los años, su imagen pública ha evolucionado. Junto a sus vídeos, Gaillard se ha comprometido con causas militantes, notablemente la defensa de los animales, multiplicando las acciones de sensibilización contra las corridas de toros, la caza o ciertas prácticas industriales. Un compromiso que le ha valido tanto apoyos como críticas, pero que ha contribuido a politizar progresivamente su discurso.
Una primera experiencia política en 2020
La candidatura de 2026 se inscribe en la continuidad de un primer compromiso electoral en 2020, cuando Rémi Gaillard se presentó a la alcaldía de Montpellier encabezando una lista independiente. En aquel momento, su candidatura fue recibida con escepticismo por una parte de la clase política, antes de dar la sorpresa en las urnas.
Con cerca del 9,5 % de los votos en la primera vuelta, se impuso como un actor político de pleno derecho, superando a varias listas de partidos tradicionales. Este resultado puso de manifiesto una expectativa real de candidaturas fuera de los marcos partidistas, en un contexto de creciente desconfianza hacia la política institucional.
Si bien la aventura de 2020 no se tradujo en una victoria, marcó de forma duradera el debate local e instaló a Rémi Gaillard como un interlocutor político creíble, más allá de su imagen de humorista.
Un posicionamiento antisistema asumido
En 2026, Rémi Gaillard reivindica de nuevo un posicionamiento fuera de los partidos. Se presenta como un candidato independiente, crítico con las formaciones políticas tradicionales y con lo que describe como una confiscación del poder municipal por lógicas de aparato.
Apunta particularmente a la mayoría saliente, a la que acusa de gobernar la ciudad sin tener realmente en cuenta las expectativas populares. En sus primeras intervenciones, insiste en la necesidad de hacer la política municipal más accesible, más transparente y más cercana a la vida cotidiana de los habitantes.
Su discurso se dirige explícitamente a aquellas y aquellos que se sienten excluidos del juego político: abstencionistas, jóvenes, habitantes de barrios populares o ciudadanos desilusionados por las promesas incumplidas.
¿Por qué volver a presentarse en 2026?
Según Rémi Gaillard, esta nueva candidatura responde a una doble constatación. Por un lado, la de un sentimiento de estancamiento político en Montpellier, a pesar de las alternancias y recomposiciones apparentes. Por otro lado, la de una crisis de confianza democrática cada vez más marcada.
Afirma querer aprender las lecciones de 2020, proponiendo un enfoque más estructurado y un proyecto municipal construido progresivamente, sin depender de financiaciones tradicionales ni de lógicas partidistas. Como en su campaña anterior, anuncia querer llevar una campaña sobria, apoyada ampliamente en las redes sociales y el compromiso ciudadano.
Entre las primeras pistas evocadas figuran propuestas en torno al espacio público, la ecología urbana y el lugar de la cultura, con una voluntad declarada de romper con los grandes proyectos juzgados desconectados de las necesidades reales de los habitantes.
Una candidatura que baraja de nuevo las cartas
En un paisaje político montpellierino ya fragmentado, la candidatura de Rémi Gaillard añade un elemento suplementario de incertidumbre. Capaz de captar una parte del electorado de protesta o abstencionista, podría pesar en los equilibrios de la primera vuelta, e incluso influir en las estrategias de las otras listas.
Queda por saber si logrará transformar su notoriedad y su capital de simpatía en una dinámica política duradera, y convencer más allá de su base histórica. Una cosa es segura: con este regreso, Rémi Gaillard pretende recordar que la batalla municipal no se jugará únicamente entre partidos, sino también en el terreno de la desconfianza democrática y la necesidad de renovación política.